Blog





¿Qué es el bruxismo?

El bruxismo es una patología de la articulación temporomandibular (ATM), que se encuentra entre el hueso temporal y la mandíbula, permitiendo el movimiento mandibular. Este movimiento incluye la apertura y cierre de la mandíbula y los movimientos laterales de ella.

Esta articulación está relacionada con la oclusión dentaria y con el sistema neuromuscular, haciendo que sean posibles las funciones de masticación, deglución y fonación.

El trastorno de esta articulación se caracteriza por la alteración de los músculos mandibulares y de las estructuras adyacentes, produciendo daños a la articulación y a la musculatura que une la mandíbula con el hueso temporal. Asimismo, la unión entre el disco cartilaginoso y la parte del hueso de la mandíbula que articula con él (cóndilo) se ve afectada en diferentes grados, lo cual marcará la evolución de las diferentes fases de la patología.

Resultado de imagen de bruxismo

Algunos de los motivos por los que aparece esta patología son el estrés, la tensión, la maloclusión o la irritabilidad muscular. Por otro lado, las causas principales de la enfermedad son el dolor muscular, la asimetría esquelética, patologías sistémicas como la artritis o un trastorno degenerativo e inflamatorio de las articulaciones temporomandibulares.

Los síntomas más frecuentes en pacientes que padecen bruxismo son dolores de cabeza y de cuello constantes, molestias en los músculos faciales o el desgaste dental.

¿Cómo se detecta?

Para llevar a cabo un análisis adecuado del bruxismo y de la ATM se realizan diversas pruebas, como modelos articulados de la cavidad oral, radiografías y resonancias magnéticas para valorar la capturación disco-cóndilo.

Es fundamental saber cómo tratar el bruxismo con el fin de mejorar la calidad de vida del paciente y evitar problemas mayores. El tratamiento de esta enfermedad puede complicarse con el tiempo si no se trata correctamente, por lo que es fundamental acudir al dentista al percibir los primeros signos.

Cuando se sufre bruxismo, los dientes se aprietan sobre los músculos, los tejidos u otras estructuras de la mandíbula. Los síntomas relacionados con el bruxismo o rechinar de los dientes incluye las siguientes manifestaciones:

  • Dolor de dientes, mandíbula, cabeza y cuello: la presión ejercida sobre la zona genera una tensión en los alrededores que provoca inflamación y dolor. En ocasiones este dolor alcanza a los oídos.
  • Desgaste de los dientes, fractura de los dientes o rotura del esmalte: apretar de forma continua sobre la misma zona debilita los dientes produciendo lesiones con graves consecuencias.
  • Sensibilidad muscular y dental: especialmente por las mañanas. La sensibilidad a la temperatura de los alimentos o líquidos es habitual cuando se producen lesiones en los dientes o bien sensibilidad al masticar.
  • Cambio en la mordida: es frecuente que la presión continua ejercida en la mandíbula pueda modificar la mordida.
  • Insomnio: la tensión o presión que la mandíbula sufre provoca que la calidad del sueño no sea correcto o incluso muy malo.
  • Problemas cervicales: la presión fuerte en la zona de la mandíbula puede producir contracturas cervicales debido a la proximidad y como consecuencia mareos o vértigos.

Resultado de imagen de bruxismo

Tipos de bruxismo

Esta patología puede ser de tipo diurno o nocturno.

  • El bruxismo diurno está relacionado con estímulos externos de tipo psicosocial o ambiental.
  • El bruxismo nocturno es un trastorno muscular que provoca movimientos mandibulares y el rechinamiento de los dientes durante las horas de sueño a través de un ritmo involuntario.

Ambos tipos de bruxismo pueden tener síntomas similares.

¿Cómo tratar el bruxismo?

  1. Fármacos antiinflamatorios

Una de las opciones más conservadoras es el consumo de fármacos. Entre los más utilizados para tratar el bruxismo encontramos los analgésicos o los antiinflamatorios, que ayudan a disminuir la inflamación y las molestias propias de esta patología.

 

2. Férula de descarga

Este dispositivo tiene como objetivo reposicionar los cóndilos a su posición de relación céntrica y relajar los músculos de manera progresiva. Asimismo, disminuye la tendencia al bruxismo y protege a los dientes del desgaste producido, mejorando la calidad del sueño.

La férula se fabrica a medida para cada paciente, y se usa para dormir. Es el único tratamiento que puede corregir de manera definitiva los síntomas del bruxismo.

Imagen relacionada

3. Visitar a un fisioterapeuta

Gracias a la ayuda de un fisioterapeuta se trabajan una serie de procedimientos dirigidos a recuperar la función de las estructuras móviles mediante el empleo de movimientos terapéuticos.Relajando los músculos masticatorios y eliminando las posibles contracturas que se puedan crear a nivel cervical por la sobrecarga.

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *